Archivos para 29 diciembre 2010

Las mejores series del año

Hoy he cerrado las encuestas que publiqué la semana pasada para elegir las mejores series del año. Entre que no ha votado mucha gente y había muchas para elegir, las series han acabado con pocos votos cada una. En cualquier caso, la mejor serie de comedia y de drama del año son:

Cómo conocí a vuestra madre y Perdidos. Era difícil elegir, yo voté por Mad Men y Modern Family, pero perfectamente podría haber elegido las que han ganado. Costaba tanto decidirse que incluso alguien votó al mismo tiempo por Glee, The Big Bang Theory, Modern Family y The Office.

Las que han ganado lo merecen. La quinta temporada de Cómo conocí a vuestra madre fue, en mi opinión, bastante floja, pero en lo que llevamos de sexta temporada, la serie ha sido capaz de volver a hacer muy buenos capítulos, como escribí hace un tiempo. Y Perdidos ha sido la gran serie que se ha despedido este año. Si bien la sexta temporada no fue la mejor de la serie, pues se quedó estancada durante unos cuantos episodios; el final, polémico para muchos, fue, en mi opinión, muy adecuado. Perdidos, sólo por hacer que muchos nos levantáramos a las seis de la mañana para ver su episodio final, ya merece haber ganado.

¡Muchas gracias a los que habéis participado!

 

Mejor serie de drama

  • Perdidos – 4 votos – 25%
  • Breaking Bad – 3 votos – 19%
  • Dexter – 2 votos – 13%
  • Mad Men – 2 votos – 13%
  • True Blood – 2 votos – 13%
  • Fringe – 1 voto – 6%
  • House – 1 voto – 6%
  • The Walking Dead – 1 voto – 6%

Mejor serie de comedia

  • Cómo conocí a vuestra madre – 6 votos – 50%
  • Modern Family – 3 votos – 25%
  • The Big Bang Theory – 1 voto – 8.3%
  • The Office – 1 voto – 8.3%
  • United States of Tara – 1 voto – 8.3%

 


La perversión del payaso

Quiero escribir sobre Balada triste de trompeta, la última película de Alex de la Iglesia, pero me cuesta encontrar las palabras adecuadas. Después de casi dos horas de película, sales del cine con una sensación extraña, esa sensación que te dejan las películas extremas, las que no tienen ningún reparo en traspasar los límites, una y otra vez. La sensación, aunque bastante diferente, me recuerda un poco a la que me dejó Anticristo, la insana y última película de Lars von Trier. Balada triste de trompeta es, sin ninguna duda, atrevida, una historia de amor perversa.

Pero la película también es, en todo momento, ambivalente e innecesariamente violenta. A veces cae en lo deliberadamente cutre y grotesco, mientras que otras veces alcanza la genialidad. Sin embargo, esta dualidad no hace más que acentuar su extremismo y, sobre todo, es capaz de ofrecernos algo que no hemos visto antes. Novedosa, sin duda, pero demasiado esperpéntica para mi gusto.

Ante todo, Balada triste de trompeta es una película española, sin ningún matiz despectivo en ello. Alex de la Iglesia saca a relucir la España sórdida del franquismo, Raphael mediante. Lo que ocurre es que esta sordidez le salpica e impregna la película de ese tono cutre que en muchos momentos tiene. Es grandiosa, sin embargo, la escena final, parodia-homenaje de Con la muerte en los talones, en la que Alex de la Iglesia cambia las estatuas de los presidentes por la gran cruz de El Valle de los Caídos.

También es muy interesante el tratamiento que la película hace de la memoria histórica. Balada triste de trompeta, como ya hizo Malditos bastardos, juega a incluir acontecimientos históricos precisos y alterarlos, por ejemplo situando payasos en el atentado de Carrero Blanco (¿Y vosotros de qué circo sois?, pregunta el protagonista a los etarras).

Balada triste de trompeta es una película muy irregular, muy lejos, por supuesto, de ser la película perfecta. No obstante, Alex de la Iglesia, como un equilibrista, camina todo el metraje en la cuerda floja y al final inexplicablemente consigue mantener el equilibrio. Ante películas tan poco habituales como ésta, no se trata de decidir si lo que hemos visto es bueno o malo; yo no sabría decirlo. Creo que, si tuviera que decantarme por una sola palabra para explicar Balada triste de trompeta, elegiría la palabra bizarra, una palabra lo suficientemente rara como para definir esta película.

Miguel Esteban Rebagliato

Americanos, con alegría os recibimos

Bienvenido Mister Marshall es, sin ninguna duda, uno de los clásicos del cine español. Es una película que puede gustar fácilmente a quien la ve, pero como ocurre muchas veces, se valora mucho más si se conoce la tradición cinematográfica de la época y la situación socio-política del momento, del franquismo de los años cincuenta. Hace unos días hice un trabajo sobre la película para clase de Cine español clásico y gracias a ello he podido entender algunas implicaciones que el film tiene y que, sin embargo, desde nuestro tiempo resultan muchas veces invisibles.

Fue la primera película del recientemente fallecido Luis García Berlanga y su irrupción en la cinematografía española, junto con otros directores como Miguel Bardem, supuso una ruptura con el cine franquista imperante. Y es que, además, Bienvenido Mister Marshall hace una parodia del cine folklórico y la españolada, muy de moda por aquel entonces. La españolada surge primero en la literatura a partir de la visión que los extranjeros tienen de España, es decir, la típica identificación de España con los toros, las sevillanas y todo lo andaluz en general. La españolada se manifiesta en el cine folklórico, género que la productora Cifesa ya empezó a desarrollar en tiempos de la República, con películas como Morena clara.

En Bienvenido Mister Marshall se hace una parodia de todo este cine lleno de patios andaluces, arcos y rejas. En la película, los habitantes de Villar del Río, ante la inminente llegada de los americanos, deciden ofrecerle a los respetables señores de Estados Unidos lo que esperan encontrar en España: un pueblecito andaluz, con todas sus calles estrechas, sus verjas, sus faroles y sus cordobeses. Si en las producciones folklóricas de la época se recurría al cartón piedra para crear estos pueblos españoles, en Bienvenido Mister Marshall se desvela todo el artificio y son los propios habitantes del pueblo los que ponen el cartón piedra para recrear uno de estos pueblos andaluces.

Pero la película no sólo es esto, una mera parodia, es mucho más. Detrás de Bienvenido Mister Marshall hay un gran guión, que consiguió, gracias a su historia con apariencia de fábula, esconder a la censura una afilada crítica social, del atraso de los pueblos rurales, de la Iglesia reaccionaria y, sobre todo, de una España estancada.

Se puede ver Bienvenido Mister Marshall como una película de los cincuenta o como una película atemporal, de la que no alcanzamos a entender todas sus dimensiones, pero al final siempre acaban quedando memorables escenas como el discurso del alcalde o los sueños de los personajes, parodias de géneros como el western o el cine histórico hispanicista. En definitiva, Bienvenido Mister Marshall perdura en el tiempo. Por algo es un clásico, ¿no?

Miguel Esteban Rebagliato

Como otros escribieron…

Ya que es navidad y somos todos tan felices, abro una nueva sección en el blog: Como otros escribieron… En ella voy a poner enlaces a artículos de periódicos, revistas u otros blogs; artículos sobre cine y series que vaya leyendo y me apetezca compartir.

Desde la cabecera se puede acceder a la nueva sección, desde la pestaña que hay en la parte inferior de la imagen. Ahí pondré los enlaces y una breve descripción del contenido de los artículos. En la barra lateral derecha del blog pueden verse también los enlaces de la sección, sin ninguna descripción.

Si leéis algún artículo interesante, podéis mandarme el enlace por Facebook o Twitter y yo lo incluiré en la sección. Animaos a colaborar.

Efímera mitología

El martes pasado vi en el cine When you’re strange, el último documental de Jim Morrison y The Doors. Si bien no aporta nada que no se sepa, la forma de contar la historia resulta atractiva y ayuda a acercarnos a Jim Morrison aun más y ensalzar su mito. Os dejo con una columna de opinión que escribí ayer en uValencia, el portal de prácticas de la asignatura Periodismo Digital. Aunque hago referencias a la película, la columna no está centrada en ella, sino en cuestiones de actualidad. Aquí la tenéis.

Viendo ayer el nuevo documental de The DoorsWhen you’re strange, acabé reflexionando sobre los mitos en nuestra sociedad. Todos ya sabíamos que los sesenta estuvieron repletos de mitología y que Jim Morrison fue uno de sus héroes, pero, aun así, acercarse a un mito pretérito sigue siendo una actividad reconfortante. Y es que desde los orígenes de la humanidad, los mitos han servido para explicar el mundo, aunque últimamente da la sensación de que los mitos han desaparecido en nuestra sociedad. ¿Es que se ha frenado hoy en día la creación de nuevos mitos? ¿Acaso vivimos en una sociedad nihilista?

Actualmente tenemos una cultura y un sistema mediático que crea estrellas efímeras. Conociendo la fugacidad del estrellato, ya no nos atrevemos a hablar de mitología en nuestro tiempo. No obstante, si tuviera que proponer a alguien para cubrir esta vacante, para el relevo generacional de los viejos mitos, una de mis propuestas sería Julian Assange.

Sé que suena descabellado y soy consciente de la enorme distancia que hay entre Jim Morrison y Julian Assange, pero entre ellos hay más similitudes de las que parece. El líder de The Doors fue uno de los emblemas de la contracultura y el líder de Wikileaks está siendo uno de los estandartes de la contrainformación. Ambos encabezan movimientos contra lo establecido y por ello han sido considerados enemigos del poder y han sido perseguidos judicialmente.

Hablar así de Julian Assange es, sin duda, una sobrevaloración, pero ¿qué mito no lo es? Jim Morrison y Julian Assange han contribuido, en cierta medida, a cambiar la forma que tenemos de entender el mundo. Jim Morrison fue la parte mítica dentro de The Doors y no lo fue, por ejemplo, su guitarrista, compositor de algunas de las canciones más famosas del grupo. Del mismo modo, Julian Assange es solo la parte visible de un proceso, que, por supuesto, tiene sus olvidados. Puede ser injusto, pero, al fin y al cabo, la mitificación puede ser útil para publicitar una causa, una lucha tan interesante y necesaria como la que se está llevando a cabo por la transparencia política y la libertad de expresión.

Miguel Esteban Rebagliato

Encuestas de fin de año

Viene siendo típico por estas fechas hacer en todas partes encuestas sobre cualquier cosa: los mejores discos del año, las mejores películas, las mejores series… Muchas veces todo acaba quedándose en meras curiosidades, pero otras veces estas encuestas puedes ser útiles si las tomas como recomendaciones. Como complemento a los vídeos navideños del blog, que publiqué la semana pasadala anterior, he creado también unas encuestas sobre las mejores series del año.

He incluido varias series que han emitido al menos algunos episodios entre enero y diciembre, si falta alguna que queráis votar, siempre podéis añadirla. No revelaré los resultados hasta que la encuesta acabe. Tenéis hasta el miércoles 29 por la tarde para votar. Animaos a participar y, si os apetece, explicad vuestra elección.

 

Más series para tiempos navideños

Ya está lista la segunda parte del vídeo navideño del blog, un vídeo en el que, como ya expliqué la semana pasada, cedo la palabra a varias personas para que presenten y recomienden algunas de sus series favoritas.

Si el vídeo de la semana pasada estaba más centrado en mi ámbito familiar, en éste los protagonistas son algunos compañeros de clase de Comunicación Audiovisual y Periodismo. No he podido resistirme a aparecer yo también y hablar de Twin Peaks, una serie poco conocida por los de mi generación, o al menos no tan extendida como el resto de series.

(Por problemas de derechos con los créditos de las series, hay que ir a Youtube para ver el vídeo. Dándole a reproducir aparece el enlace)

 

Y con esto, estrenadas quedan las dos partes del primer vídeo de El caos reina. ¿Qué os parece? ¿Queréis recomendar alguna otra serie?

No he querido hacer, ni mucho menos, un recorrido exhaustivo por las mejores series de la televisión, porque me he dejado grandes títulos como Dexter, The Wire y Los Soprano, pero sí aparecen en el vídeo algunas de mis series favoritas, como Mad Men, Breaking Bad y PerdidosMuchísimas gracias a todos los que habéis participado, tanto en este vídeo como en el otro.

Miguel Esteban Rebagliato

Autor

Miguel Esteban Rebagliato

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