Más cine francés

Estos días he seguido viendo algunas películas de My French Film Festival, el festival del que os hablé la semana pasada. Como no he tenido mucho tiempo últimamente, no he podido escribir todo lo que me gustaría, así que me veo obligado a escribir en forma de tríptico. Desde la última vez que escribí, he visto tres películas del festival: Bus Palladium, Cómplices y La familia Wolberg.

Bajo el incomprensible nombre de Bus Palladium se esconde una película sobre un grupo de rock francés de mediados de los 80. Desde el principio, parece que va a ser la típica película nostálgica e idealizada sobre la época, pero luego descubrimos que más que apostar por el mito, el ascenso y la caída de una banda cualquiera, la película afortunadamente se centra en el lado humano del asunto, con unos personajes bastante buenos.

Si bien no es nada novedoso, por lo menos es agradable de ver. Luego busco en Internet “Bus Palladium” y descubro que es una discoteca francesa mítica en aquellos años. Ahora todo tiene sentido.

Cómplices se adentra en el mundo de la prostitución masculina con una estructura narrativa bastante atractiva. En la primera escena de la película ya vemos el cadáver del protagonista flotando en el agua, un punto de partida similar al de la magnífica película de Billy Wilder El crepúsculo de los dioses. A partir de esa primera escena, se inicia un relato paralelo con la investigación policial del asesinato, por una parte, y, por otra, con los últimos días del personaje principal; dos líneas narrativas que llevan al espectador a un final común: la muerte del protagonista.

Como ocurre en Laura de Otto Preminger y en Twin Peaks, a través de la investigación vamos conociendo a la víctima, pero en este caso también vemos directamente cómo era su vida. Estructuralmente, Cómplices sería como un montaje paralelo de Twin Peaks y Twin Peaks: fuego camina conmigo -una mezcla que, por cierto, sería bastante interesante de ver-. Pero la película no sólo cuenta una historia de prostitución; es, ante todo, una película sobre el amor juvenil.

Por su parte, La familia Wolberg es una historia sobre una de las instituciones más importantes de la vida: la familia. Pero la película no nos muestra una visión idealizada del asunto, ni tampoco una historia coral de sus miembros, como la excelente El primer día del resto de tu vida. El tema central del filme es la desintegración de la familia, las despedidas, y esto lo trata con un tono trascendental, en algunas ocasiones poético y en otras, bergmaniano; un tono, que, por lo menos para mí, resulta efectivo.

Miguel Esteban Rebagliato
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Miguel Esteban Rebagliato

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